ENTRADA HONESTA SOBRE MOCHILAS KANKEN

martes, 31 de enero de 2017



Hace mas o menos un año atrás hice una entrada de cómo lavar una mochila Kanken. Fueron tantas las visitas en comparación al promedio de visitas que suelo tener por publicación que no sé si esa entrada se tomó como una ayuda real o un chiste de 'como no debes lavar una mochila kanken', porque para ser honestos, no fue una sabia decisión lavarla de esa forma. Pero para no sentirme mal sobre ello, pensaré super positivamente y diré que eso me sirvió para no lavarla nunca más de la forma en la que lo hice. Aprendí mi lección.

Ya llevo usando la mochila por casi un año y medio y creo que eso es más que tiempo suficiente para decirles honestamente mi percepción final sobre ellas. Obviamente no soy una experta en mochilas (si es que eso existe), pero daré mi humilde opinión como humilde usuario de soy.
Para no alargarme tanto en el tema, hablaré muy concretamente sobre lo que si me gustó, lo que encuentro meh y no me gustó.

1. NO HACEN MILAGROS

Me refiero al tema con el peso y la distribución de este. Lo que más llama la atención al comprar esta mochila es que el sistema de correas que posee hace que el peso se distribuya de una manera más 'equilibrada' y que luego de usarla por un rato no sientas el típico dolor a los hombros o espalda. Si funciona, pero hasta cierto punto. Creo que depende de la resistencia de cada persona pero en mi caso, cuando ya pasé a tener unos cuatro o cinco kilos en mi mochila el peso se siente igual y duele igual que una mochila normal. Así que si te gusta llevar el notebook (el mío es gigante), el cosmetiquero, libreta, estuche, botella de agua y/u otras cosas, alerta porque la kanken dice 'hasta aquí no más llegamos, ahora aguantatelas solo/a'. Existen unas correas que amortiguan más el peso de los hombros pero la idea es que la mochila por si sola sea cómoda ¿o no? (además salen como 14.000 pesos chilenos así que no gracias amigos).

2. CUIDADO EL COLOR QUE ELIGES

Una cosa que me maravilló sobre estas mochilas es que habían tantos colores por donde elegir que estuve mucho rato pensando por cual, la que tenía como primera opción no estaba en stock en ese tiempo así que opté por Lake Blue que llega a confundirse mucho a veces con Ocean Green. Para que se hagan una idea, encontré una foto de ambas, la que tengo es la que está a la izquiera y Ocean Green es la de la derecha. A mi parecer, ahora que mi mochila está super sucia se acerca mucho más al color de la otra 8D.

Imagen de The Brokedown Palace (Twitter)
Así que cuando busquen la mochila que quieren, si es que la quieren comprar por internet (aunque últimamente muchas tiendas las están trayendo a Chile) fíjense muy bien, porque a veces no se asemejan tanto al color que sale en la página oficial.

3. EL LAVADO

Aquí entro a un punto en que me desilucionó bastante, y puede que haya sido noventa por ciento culpa mía, por un mal manejo pero me di cuenta también que tiene algo que ver con el punto anterior: el color. Tanto como el desgaste que tiene la mochila como la facilidad que tienen de ensuciarse dependen de ello. Obviamente que si tu mochila es negra felicitaciones, la mugre no se notará pero si es de algún color claro o llamativo las Kanken llaman a la mugre a la primera salida. La forma de lavarlas igual en parte complicado porque algunos les ha salido bien lavarlas en la lavadora, otros prefieren a mano. Personalmente prefiero la última, encuentro que puedes controlar mucho mejor que la suciedad salga bien y que no se destiña tanto porque si, la mochila se destiñe al lavado. También la lavé en lavadora y estaba rezando para que no saliera blanca, salió bien pero encontré que no quedó bien enjuagada. 
Tips rápidos de limpieza: Agua tibia con detergente, cepillo de dientes o de uñas suave, dejar remojar por un rato y limpiar solo las áreas necesarias, luego colgar bajo techo o donde no le llegue directamente el sol boca abajo y listo. 
Si quieres ver el post que hice de cómo lavar una mochila te lo dejo aquí.

4. AUNQUE SE VEA PEQUEÑA POR FUERA HACE MAGIA 

Tengo la Kanken clásica, y siento que es un bolsillo mágico que jamás me dejará de sorprender. Aunque tiene pocos bolsillos y compartimientos son lo justo y necesario para llevar tus cosas con comodidad. Me impresiona bastante que puedan entrar tantas cosas, dejando al lado el peso, he llegado a tener mi notebook, cuadernos, estuche (grande), mis herramientas de maquillaje y brochas. Incluso suelo usarla mucho cuando voy al supermercado porque odio andar con bolsas, aunque los guardias me miren con cara de ladrona 8D. Si en realidad quieres llevar muchas más cosas pero que tu espalda no muera en el intento hay otros tamaños más grandes. No estoy completamenta segura si aquellas se encuentren en tiendas físicas, siempre he visto las clásicas o mini.

5. DURABILIDAD

Como último punto, aquí quisiera decirles que esto es lo que realmente vale la pena de gastar tanto dinero en estas mochilas. Sin contar el desgaste del color, la mochila se ha comportado perfectamente bien, no he tenido problemas con los broches, cierres, correas, costuras de los refuerzos, etc. Si se ha deshilachado un poco en la parte interior pero ello no produce nada negativo y no afecta en nada en la función principal de la mochila. Como dije al comienzo, la tengo hace un año y medio y no he tenido problemas en que se corte una correa o que el cierre cueste para cerrar.


Si en realidad quieres una mochila que te dure quien sabe cuanto tiempo, cómoda, bonita y bastante espaciosa, la Kanken cumple con todos esos puntos. Si no te interesa mucho la durabilidad y quieres algo bonito por el rato, hay muchos modelos similares por internet por la mitad (incluso más) del precio de la Kanken original.


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